jueves, 30 de mayo de 2013

Capítulo uno.

Valentina. Siento que esto haya tenido que acabar así, pero mi enfermedad no tenía vuelta atrás. Todo se acaba.Lo último que quiero es que te sientas culpable, por que te conozco, y sé que te sentirás culpable. Eres fuerte, puedes con esto y con más.
Dile a tú padre, que le quiero. Aunque la vida sea dura y nos quiera separar, siempre estaré a su lado. A tú hermana pequeña, que siempre estaré cuidandola. Y a tú hermana mayor, que no llore. A ti misma; que sonrías. Que alguna vez, encontrarás a esa persona especial de la que tantas veces hemos imaginado juntas. Y aunque ya no esté para conocerle, se que vas a elegir bien. Aunque para encontrarle pasen años y amores. Eres una joven preciosa. Son solo 17 años contigo,tendría que haber sido más. Cuida de tú padre, y de tus hermanas, te lo escribo a ti, por que eres la que tiene la cabeza sobre los hombros.
Vive la vida y no te amargues por este suceso que nadie deseaba. Como antes he dicho, todo se acaba. Algunas veces antes, otras después. Aguanta todo lo que te queda por vivir. Demuestra a los demás que puedes conseguir tus metas y superarte cada día más.
                                                             Te quiere, tu madre.”
Una lágrima, otra, y esas son las primeras de las muchas que derrama Valentina esta tarde. Necesita tener a su madre al lado una vez más, y no estar en ese cementerio, en su entierro. ¿Por qué la vida le da esos palos? No lo entiende.
-Hija, no llores- añade su abuelo.
-No te preocupes abuelo, estoy bien- sonríe amargamente.
Tras la lectura de la última carta que escribió su madre antes de fallecer de cáncer, la entierran. Valentina se desmorona. Cae rendida al lado de la lápida de su madre. Nadie la podrá consolar en mucho tiempo.

En ese mismo instante, en otra parte del país.
-Niall, vistete que no llegamos a tiempo.
-Que prisa tienes tú por ir a la discográfica ¿no crees?
-Será eso. Pero es que luego he quedado.
-Siempre igual. Estas cada día con una Zayn. No se que será de ti si en unos años sigues así.
-Pues nada, que seguiré igual, pero más mayor.
-Hasta que venga una chica y te abra los ojos. Te enamores y empieces a sentir lo que es el amor.
-Sueñas tú mucho irlandés.
-Tiempo al tiempo.
-Aunque seamos Niall Horan y Zayn Malik de One Direction, no tiene que ver nada, el enamorarnos.
-Yo eso nunca lo sentiré.
-Vas de malo, y eres un blandengue.
-No empecemos y vamos, que Paul nos espera abajo.
Después de esta pequeña charla, los chicos bajan por las escaleras, y corriendo se meten en el coche. Llegan a la discográfica, sin saber que esa chica que a partir de hoy llorará todas las noches por su madre les cambiará la vida.


Después de media hora de entierro, Valentina llego devastada a su casa. No le apetecia nada. Ni comer, ni escuchar música ni tumbarse en el sofá. Subió lentamente las escaleras hasta su habitación, cerró la puerta y se tiró a la cama a llorar. Queria a su madre. La queria de vuelta. Maldecia a la enfermedad que la habia arrancado a su madre de su lado. La maldeciria siempre. Entro sozollos y lagrimas solitarias se quedo dormida.

En otra parte del país, pero un poco más tarde.


-Ya, por favor.
-Que no.
-Vas a acabar muy mal, dejalo.
-Me da igual. Dejame en paz.
-Luego no te quejes.

El rubio salió cansado de aquel pub. Siempre era lo mismo. Fumaba, bebia y llegaba a casa con un chica diferente que solo se acercaban a el, por ser Zayn Malik de One Direction. Y eso no le gustaba a ninguno del grupo, ya que les traeria muchos, por no decir muchisimos problemas, y no era conveniente. Tenian que hacerlo, cambiar de vida.

[Pasados 3 meses, en un pequeño pueblo, cerca de Londres]

-Valentina, Valen, ¡VALEN!
-Dime papá- quitandose los cascos.
- ¿Te queda algo por meter en las cajas? El camión viene en poco.
-No. Pero me parece injusto que nos vayamos de esta casa. Es uno de los pocos recuerdos que nos quedan de mamá.
- Ya, ya lo sé. Pero comprendeme, cada día la echo más de menos y no puedo, no puedo seguir aquí.
-Bueno, de todas formas, siempre estaremos juntos- y tras un abrazo, entra la pequeña Elena.
-Papi, ha venido un camión a la puerta.
-Ya bajo, os espero, hoy mismo nos instalamos en Londres.
-¿A LONDRES? HAY VIVEN MIS ÍDOLOS.
-¿Ya estamos con la banda famosa esa pequeñaja?
-Peroo Valen, son One Direction.
-Y nosotros nosotros. Coge lo que tengas que coger, que nos vamos.

La vida de Valentina dio un cambio radical. Ella cambió en todos los aspectos. Ahora es más mujer. Tiene el pelo larguísimo y con mechas de color rubio. Aunque no le convenzca la idea de cambiar de lugar, de instituto, y de todo, para irse a la capital de su país, Valentina, no pierde mucho. Nunca ha tenido muchos amigos, siempre se quedaba en su casa leyendo un libro o viendo una película. Y en estos tres meses, ha tenido que crecer de repente.
Recoge sus últimas cosas de su pequeña habitación, maquillaje, unos posters, el móvil, su ordenador. Se acerca hasta la habitación de sus padres y se despide ella. Su vida empieza otra vez. Y la tiene que aprovechar.


En otro lado de ese país, a esa misma hora.
-Repetimos, vamos chicos, una dos y tres.
-Baby you light up my world like nobody else,The way that you flip your hair gets me overwhelmed,But when you smile at the ground it ain't hard to tell,You don't know,Oh oh,You don't know you're beautiful,If only you saw what I can see,You'll understand why I want you so desperately,Right now I'm looking at you and I can't believe,You don't know,Oh oh,You don't know you're beautiful,Oh oh,That's what makes you beautiful
-¡Zayn tío otra vez! No se que te pasa.
-Perdón…
-Descansad, y seguimos.

Zayn salió disparado hacia la calle, no tenía ganas de ensayar  para el Tour de este año, no tenía ganas de nada. Encendió un cigarro, se camufló y fue para la casa donde vivían los chicos.

En estos 3 meses el moreno se habia echado novia. No era su prototipo, pero era lo unico disponible y facil; Perrie Edwars de Little Mix.
Cariñosa, extrovertida, simpatica, celosa, un poco loca y perdidamente enamorada de Zayn.
Todo comenzó cuando One Direction fueron de invitados a la final de The XFactor2011. Perrie quedo pilladisima del moreno. Pero este no le hacia caso. Dos años después por fin se fijo en ella, pero no de la manera que está quería. Ella sabía que el no la amaba. Pero por amor, a veces hay que sufrir. 

Tres calles más arriba del apartamento de los chicos.

-Bueno, llegamos.
-¿Aquí vivíremos papi?-pregunto evidentemente la pequeña Elena.
-Sí.
-Pues que cutre.- dijo la mayor de las hermanas.
-No he podido encontrar nada mejor. Lo siento chicas. 

Y cada uno cogió su maleta y subieron hasta el 3 piso.

-Valentina, necesito que vayas un momento al supermercado, necesito un poco de sal.
-Pero papá..
-Ni papá ni pepé, toma- aceptó el dinero y salió de casa.

Daba grandes zancadas, mirada perdida en la acera de la ciudas, la música alta, pero sin levantar cabeza desde el fallecimiento de su madre. Iba tan concentrada en sus pensamientos, que chocó con un joven con una capucha puesta.
-Al menos pide perdón ¿no crees?
-Pero si te has chocado tú.
-Encima- sonrió irónicamente Valentina- tú me suenas de algo.
-Normal.
-Espero que no te choques con más personas, bonito.
-Y si me choco, que sean como tú.
Valentina abrió los ojos como platos, el chico con capucha, era un capullo arrogante. ¿Quería ligar con ella? No. Espera que no. Por fin dejó verse la cara.
-¿Perdón? ¿Cómo yo?
-Sí. ¿Nunca te han piropeado o que?
-El colmo- acelerando el paso se fue hasta el supermercado.

Tras comprar regresó a su casa. Como era de esperar el chico no estaba allí. Pero lo que Valentina no sabía, es que ese chico era Zayn Malik, y que cambiará su vida, radicalmente.


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